Archive for junio 2020

“Buscamos generar comunidades virtuales en torno a nuestros proyectos”

Matías Honour, Director de proyectos de la Fundación Mi parque habla de cómo las plataformas digitales han sido útiles para que la organización pueda seguir impulsando sus proyectos de participación ciudadana, en medio de la crisis sanitaria.

«Hemos trabajado harto con plataformas como Facebook, por ejemplo o Whatsapp comunitario, que ya están conformadas, o ya hay aproximaciones de esa misma comunidad en trabajar en esas lógicas», explica Honour quien además considera que estas estrategias sirven no solo para promover el diseño participativo sino también para fortalecer el tejido social de las propias comunidades.

El Director de proyectos de Mi Parque también da cuenta de otros espacios de apoyo a las colectividades frente a la pandemia, como Canasta Local, iniciativa de un conjunto de organizaciones. «Canasta Local se vincula a los comercios locales para poder adquirir alimentos u otros insumos básicos, y ahí repartirlos a las comunidades», señala.

Mira la entrevista y entérate también de cómo las organizaciones de la sociedad civil se esfuerzan por seguir llevando a cabo sus misiones, en beneficio de las personas.

 

 

Tío Miguel: un legado de solidaridad con las personas en situación de calle

Miguel Valdivia, mejor conocido como “El Tío Miguel”, dedicó los últimos 13 años de su vida a luchar contra la dureza de la droga y el alcohol, dando apoyo a las personas en situación de calle.

Este 15 de junio falleció por covid-19 el activista Miguel de Valdivia, fundador de Cristo de la Noche, organización que funciona al alero del Arzobispado de Santiago y que apuesta a la rehabilitación de personas en situación de calle en la comuna de Renca. Su entrega lo hizo merecedor del cariño y respeto de la comunidad que le reconoció como «Orgullo de Renca», y le llamaba «Tío Miguel». Además, en 2015 se le  distinguió con la «Cruz del Apóstol Santiago» por parte de la Iglesia de Santiago

«Con amor todo se puede» decía mientras luchaba a diario para salvar a personas del desamparo y la dureza de las calles, las drogas y el alcoholismo. Nadie mejor que él podía entenderlo: alrededor de 20 años en abstinencia y una vida que se convirtió en el motor de la solidaridad y los cambios positivos en otros.

Tecnología al servicio del acceso a la justicia

Como todas las esferas afectadas por la pandemia, el sistema de justicia en Chile ha ido explorando e innovando en sus políticas y procedimientos a modo de continuar con sus operaciones sin poner en riesgo la salud de las personas y evitando lo más posible los efectos de esta crisis sobre sus necesidades y demandas legales, muchas veces trascendentales para su calidad de vida y bienestar mental.  

Así es que en marzo el Congreso aprobó un régimen jurídico de excepción a implementar durante el Estado de Catástrofe, que permite suspender las audiencias, las actuaciones judiciales y los plazos, solo con excepción de aquellas cuestiones que son de intervención urgente como casos de violencia intrafamiliar o vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, al mismo tiempo estableció facilidades para la utilización de medios remotos para la realización de audiencias y posteriormente a la par han surgido nuevas iniciativas en este ámbito, como un Juzgado Civil que realizó el primer remate virtual en la historia de tribunales.

De esa forma ha habido una apertura inédita y prometedora dentro de una cultura tradicionalmente rígida y ritualista, que de a poco ha ido flexibilizándose sobre todo desde la reforma procesal penal cuando los expedientes escritos quedaron atrás en esta materia. Con la pandemia, el sistema se ha abierto aún más a  mecanismos que faciliten la labor de tribunales y las condiciones para todos los involucrados en un proceso; abogados, partes y testigos, sin embargo ello no exento de un necesario debate. ¿Cómo se resguardan a distancia los principios rectores del derecho? ¿Se pueden respetar las garantías básicas del debido proceso? ¿Qué ocurre con el principio de inmediación, relacionado a la vinculación que se da entre un juez, las partes y los elementos en un juicio presencial? entre otras grandes interrogantes.

Si bien son respuestas que hoy no tenemos en su totalidad y que son altamente complejas, esta apertura del sistema está asomando oportunidades concretas para fomentar un mayor acceso a la justicia y la modernización del sistema. Esta nueva dimensión virtual en justicia permite acortar distancias físicas, ayudando a las partes a prescindir de tiempos muchas veces desaprovechados y también a ahorrar recursos económicos, lo cual beneficia sobre todo a las personas más vulnerables. Tomar una audiencia virtual exime a una persona de escasos recursos de tener que pedir el día en su trabajo para asistir a tribunales y a quien vive en otra región de trasladarse a Santiago y costear además el traslado de su defensa. Asimismo,  elimina la distancia que tiene un abogado/a de otra región para alegar un caso en la Excelentísima Corte Suprema, el cual puede, por lo demás, ser suspendido ese mismo día. 

En otro punto, la audiencia virtual también podría aportar a dar mayor protección física y psicológica a víctimas, testigos y/o a quienes son parte en un juicio, sobre todo en causas de alta sensibilidad. Cuando  los episodios de violencia intrafamiliar o abuso sexual llegan a tribunales usualmente la víctima deberá, con todo su temor a cuestas, encontrarse y encarar a quien cometió un acto doloroso y perturbador una y otra vez en su contra. En algunos casos, las ofensas y peleas que ocurren dentro de la audiencia se trasladan también a las afueras de los tribunales lo cual también podría evitarse virtualmente. Sabemos que no es llegar y grabar un testimonio, pero creemos que son alternativas de asistencia virtual  que podrían ser revisadas con más detención y perfeccionadas con miras no sólo a una debida entrega de justicia sino en atención a problemas tan importantes como la revictimización en el sistema  de justicia.

La pandemia nos muestra que hay muchos elementos que podemos rescatar y discutir sin desechar a priori, sin perjuicio de que aquellos que sean acogidos a la vuelta de la pandemia requerirán de los cambios legislativos que le permitan perfeccionarse y consolidarse dentro del sistema de  justicia. Este nuevo paradigma deberá ir también de la mano de nuevas políticas de acceso a las tecnologías, permitiendo por ejemplo que si una parte del caso no tiene acceso estable a internet pueda conectarse a una audiencia al interior de entidades públicas designadas por los mismos tribunales. 

La oportunidad que tenemos enfrente es poner la tecnología a nuestro favor cuando sea una alternativa segura, facilitando la “vida judicial” y garantizando que las condiciones generales de juzgamiento sean justas y se haya permitido a las partes presentar de forma razonable e íntegra su defensa. De esa forma, el acceso a la justicia tendrá menores trabas en su camino, sobre todo beneficiando a las personas más vulnerables en este ámbito de su vida. 

Tal como ya sabemos, el país no volverá a ser el mismo después de esta pandemia.

Construcción ética para la ciudad post-Covid 19

El viernes 19 se realizó el seminario virtual «Giros éticos: ciudad y sostenibilidad post- Covid1-9» organizado por la Universidad de Chile, para hablar de los desafíos éticos que tenemos como sociedad.

La pandemia de la covid- 19, nos obligó a que, como sociedad y, como humanidad, pusiéramos urgencia en repensar la forma en la que vivimos, en cómo dar los giros éticos necesarios para avanzar en la Agenda 2030. En ese sentido, la Universidad de Chile, abrió el espacio «Giros éticos: ciudad y sostenibilidad post- Covid1-9» para reflexionar al respecto.

Nuestro Director ejecutivo Nicolás Cruz, fue uno de los invitados, participando en el panel «Construcción ética para la ciudad post-Covid-19» junto a Mauricio Correa, Filósofo PUC, y Margarita Ducci, Directora Pacto Global Chile-NU. También estuvieron dialogando Paz Serra, Jefa División Desarrollo Urbano MINVU, Iván Poduje, arquitecto, socio de Atisba, consejero del CNDU y profesor en la Universidad Católica, Javier Hurtado, Gerente Estudios, Cámara Chilena de la Construcción, en la sección «Políticas para una ciudad sostenible.

“Son múltiples los giros éticos que como sociedad debemos hacer. El primero es entender que el sistema económico no va a dar respuesta a todos nuestros problemas y el segundo tiene que ver con aprender a callarnos, a escuchar, y a reconocer la dignidad de las personas” fueron parte de las reflexiones de nuestro director.

Si quieres ver el seminario completo, a continuación te lo dejamos.

#EnElBarrioLaHacemos: una iniciativa solidaria con los barrios afectados por la pandemia

Para aportar en medio de la crisis sanitaria, la Fundación Junto al Barrio y la agencia de comunicaciones MGC lanzaron la campaña #EnELBarrioLaHacemos con el objetivo de fortalecer a las organizaciones vecinales.

La iniciativa está desplegada en los cuarenta barrios donde la fundación desarrolla su misión, ubicados en las regiones de Valparaíso, Coquimbo y Metropolitana, y la idea es apoyar mediante la canalización de recursos, a las organizaciones comunitarias. «Nosotros buscamos apoyar la autonomía y el desarrollo de acciones que ya estaban concurriendo antes, incluso, de nuestra presencia», enfatiza la Directora ejecutiva de Junto al Barrio, Natalia Brauchy.

En este sentido, los recursos son entregados a través de las Tarjetas Sodexo, y los mismos dirigentes tendrán la responsabilidad de administrarlos en función de las necesidades de cada barrio. «Son los dirigentes quienes más pueden entregar una visión integral de sus territorios», explica Brauchy

Los datos para aportar a esta campaña son:
Fundación Junto al Barrio
RUT 70.826.500-4
Cuenta Nº 902 5000
Banco Chile
Correo: [email protected]
Asunto: En el barrio la hacemos

Conoce más de esta iniciativa en el siguiente video

Alternativas para la salud de niños y niñas en cuarentena

El distanciamiento social también tiene consecuencias en la salud mental y física de niños, niñas y adolescentes. El proyecto Juego y Aprendo en Casa busca abrir espacios de relacionamiento, juego y aprendizaje para la infancia en cuarentena.

La pandemia de la Covid 19 tiene a muchas ciudades en cuarentena y con los colegios, parques y clubes cerrados.  Esto trae consecuencias más amplias que la afectación a la economía y el empleo, y que no han sido debidamente analizadas. El discurso oficial se ha centrado en factores económicos y de recursos médicos, pero no en el resguardo de los derechos, salud mental, física y social de las personas. 

A ojos de la autoridad, los derechos de la infancia quedan en manos de esfuerzos individuales, de cada una de las familias o tutores y de los profesores de centros educativos, desconociendo la responsabilidad del Estado en el desarrollo pleno de las necesidades y el interés superior de los niños y niñas.

Los esfuerzos debiesen apuntar a un Estado presente en las temáticas relacionadas con los otros derechos de la niñez que no se reduzcan solo a la educación, sino que se amplíen los esfuerzos a levantar una política de cuidado como tarea colectiva o comunitaria. El cierre de los jardines infantiles, salas cunas, internados y colegios no ha apuntado al reconocimiento de lo colectivo, sino que ha profundizado el modelo individualista que ha imperado las últimas décadas en el país. 

Proyecto Juego y Aprendo en Casa

Con el objetivo de velar por la salud de niñas y niños, la Fundación Barrabases viene desde el mes de marzo trabajado con otras organizaciones e instituciones educativas que han cesado sus labores, para crear espacios seguros y cercanos que entreguen herramientas, potencien habilidades y devuelvan una rutina educativa y de contención a niños y niñas de escasos recursos. 

Durante los meses de marzo, abril y mayo se pilotearon clases de programación creativa de manera remota con 7 niños y niñas de las comunas de Cerro Navia, Quinta Normal y Pudahuel, pero en el transcurso del pilotaje se apreciaron otras necesidades debido a la falta de espacios de contención emocional y recreación. De este modo, durante el mes de junio se comienza a implementar el programa Juego y Aprendo en Casa (JAC) que les entrega a 21 niños y niñas durante tres veces a la semana un espacio de conversación, escucha y educación a través del deporte y la programación creativa. 

Los niños y las niñas son de diversas comunas tales como Maipú, Cerro Navia, Quinta Normal, Pudahuel y San Fernando y de distintas edades que van desde los 6 a los 11 años, creando no sólo un espacio de entrega de contenidos académicos, sino que cariño, y escucha, generando entre ellos y ellas una red de compañeros/as con quienes puedan jugar y entretenerse de manera remota. Lo anterior se acompaña de una relación directa desde el equipo de psicólogos/as en cada sesión con los niños y niñas y, además con sus tutores o madres/padres. 

*El contenido de esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de quien la escribe y no representa necesariamente la postura de la Fundación Base Pública.

“La violencia de género también se encuentra en lo sociourbano”

En esta entrevista, Yillian Muñoz, Coordinadora de Gestión Social de Urbanismo Social habla del Proyecto Red Comunitaria en Prevención de la Violencia hacia la Mujer en la ciudad de Talca, que promueve y fortalece el trabajo articulado e intersectorial.

«Es importante comprender que la violencia también se encuentra en lo sociourbano y que la ciudad no es neutra, y que excluye a gran parte de la población», explica la también coordinadora del proyecto desarrollado en Talca debido a los niveles de violencia y a sus características socioeconómicas y territoriales. «Es uno de los que representa mayor índice de violencia intrafamiliar según datos estadísticos», precisa Muñoz. 

En este sentido, la metodología del proyecto está enfocada en el trabajo en los barrios y comunidades escolares mediante talleres, charlas y otros procesos participativos. La fundación no recibe denuncias ni presta asistencia pero da información sobre las organizaciones que prestan ayuda.

¿Quieres saber más? Mira la entrevista con Yillian Muñoz, Coordinadora de Gestión Social de Urbanismo Social.

Jefatura femenina: ¡en esta crisis no pueden solas!

En la siguiente columna, Yolanda Pizarro Carmona, Directora de Equidad de Género en LaresHub, reflexiona sobre lo complejo que se hace para las mujeres jefas de hogar sobrellevar la crisis sanitaria.

La Especialista en temas de género, inclusión y diversidad señala que el 31,4% de los hogares chilenos son monoparentales liderados por mujeres que tienen la responsabilidad del teletrabajo, la teleducación, y el funcionamiento del hogar, lidiando además con las brechas tecnológicas, en medio de un contexto que se complejiza por la falta de redes de apoyo debido al cierre de las instituciones educativas y al confinamiento, ambas medidas necesarias para evitar la propagación del virus. «Si bien el ingreso familiar de emergencia ayuda, no es suficiente. Este es un segmento que requiere una particular atención y una respuesta de políticas públicas con perspectiva de género», precisa.

Mira la columna de opinión completa a continuación.

      

Gobierno destinará fondo de US$ 20 millones para apoyar a las organizaciones sociales

El Ministro de Hacienda de Chile Ignacio Briones dio a conocer que se dispondrá de un fondo de US$ 20 millones para apoyar a las organizaciones de la sociedad civil cuyas misiones aportan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

El «Marco de Entendimiento para Plan de Emergencia por la Protección de los ingresos de las familias y la Reactivación económica y del Empleo«, es producto de un consenso entre el Ministerio de Hacienda y la Comisión de Hacienda ampliada integrada por parlamentarios de oposición y el oficialismo, y busca aportar soluciones frente a la crisis sanitaria que se vive con base en tres ejes: Marco Fiscal por 24 meses y consolidación fiscal a posteriori; protección de los ingresos de las familias; y plan de reactivación económica y del empleo.

Uno de los elementos considerados en este acuerdo es el de apoyar la labor de las organizaciones sociales, que se han visto afectadas de manera importante por la pandemia, lo que directamente ha afectado a las comunidades donde estas desarrollan su misión. «En esta pandemia, la sociedad civil, a través de múltiples organizaciones sociales en distintas áreas como cultura, salud mental, juega un rol fundamental para atender a sectores vulnerables o en riesgo y coordinar ayudas, gracias a su capilaridad y conocimiento territorial y barrial», se reconoce en el documento, donde se precisa que el fondo destinado será de US$ 20 millones.

Para el Director del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica, Ignacio Irarrázaval el valor de este anuncio radica en el reconocimiento al trabajo del tercer sector. «Más allá del monto de los aportes, que siempre serán insuficientes para la magnitud de la tarea, debe resaltarse que la pandemia logró algo poco frecuente en nuestro país, que es el hecho que el Ministerio de Hacienda y la Comisión de Hacienda del Parlamento reconozcan públicamente el valioso aporte de las organizaciones de la sociedad civil, y su contribución sea considerada dentro de los pilares para la reactivación económica y social de Chile», dijo el académico e investigador.

«Hay que revisar el mecanismo, pero así como reclamé la ausencia de políticas de apoyo para las fundaciones, hoy toca agradecer a Ignacio Briones. Es una forma de reconocer la tremenda labor que realiza la sociedad civil al servicio de nuestra democracia», expresó nuestro Director ejecutivo, Nicolás Cruz, sobre la noticia, considerando, además, que la preocupación por el financiamiento siempre ha sido una constante para las ONG, que no son tomadas en cuenta como sujetos de crédito y que, hasta este anuncio, no se habían anunciado medidas que garantizaran su labor.

La ejecución de la medida será mediante «criterios de asignación públicos, transparentes y con rendición de cuentas», como lo especifica el informe.

Cuarentena: ¿cómo la movilidad también expresa desigualdades?

Se ha comprobado que una de las estrategias que evita la propagación de la covid-19, aparte del lavado de manos y el uso del tapabocas, es la cuarentena: quedarse en la casa, limitando las salidas a lo estrictamente necesario para, de esta manera, mantener el distanciamiento social, pero, ¿estamos todos en condiciones de cumplir con esta medida?

En Chile, desde marzo vienen aplicándose cuarentenas dinámicas en distintas comunas y regiones, según los criterios del Ministerio de Salud, que responden a número de casos activos (capaces de transmitir la infección), aumento de la incidencia de casos activos, concentración de casos activos por kilómetro cuadrado y capacidad asistencial de la red integrada COVID-19. En el caso de la Región Metropolitan(RM) , que tiene el 80% del total de casos del país, a partir del viernes 12 de junio, entrarán en cuarentena la comuna de Peñaflor y el radio urbano de Melipilla, Curacaví, Til Til y San José de Maipo, según las últimas declaraciones del Ministro de Salud, quedando, hasta ahora, solo nueve comunas sin cuarentena.

Frente a esta medida de confinamiento, algunas organizaciones e instituciones vienen advirtiendo que no todas las personas cuentan con las condiciones para cumplirla, y una de estas razones es la necesidad de desplazarse a sus trabajos. El estudio más reciente del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) de la Universidad de Chile, «El impacto de los primeros días de cuarentena masiva en la Región Metropolitana»(4 de junio), que relaciona la movilidad con la configuración socioeconómica, arroja que, mientras en comunas como Las Condes hubo una disminución de un 50% de movilidad, en El Bosque, La Pintana y Puente Alto, sólo bajó alrededor de un 30%. «Es indispensable que, al aplicar las cuarentenas en comunas de menores niveles socioeconómicos, el gobierno las complemente con herramientas que apoyen a sus habitantes y provea de recursos para cubrir necesidades urgentes», concluye el informe.

Otra investigación que da cuenta de está situación es la levantada por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, el Colegio Médico y la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales: «Monitoreo Nacional de Síntomas y Prácticas COVID-19 en Chile» (9 de junio). En esta se explica que  en las comunas de ingresos altos, la disminución en las salidas a trabajar al entrar en cuarentena resulta 33,2% mayor a la de las comunas con ingresos bajos. Asimismo, señala diferencias según nivel de formación: las personas con educación media, técnica y profesional, la movilidad al trabajo disminuye aproximadamente un 30%, distinto a las personas que tienen solo educación básica o no tienen estudios, cuyos trabajos no pueden desarrollarse a distancia.  «Estas personas no solamente salen a trabajar en promedio un número mayor de días que las personas de mayor nivel educacional, sino que además, no ven reducidas sus salidas cuando su comuna se encuentra bajo cuarentena», afirma el informe, que también tiene una perspectiva de género: la movilidad de los hombres disminuyó 22,7% más que la de las mujeres.

El Director alterno del Núcleo Movilidades y Territorios MOVYT , Walter Imilan, señala también que desde el centro de investigación se viene señalando la necesidad de que para la toma de medidas ante la propagación del virus es fundamental que se puedan comprender las dinámicas de movilidad de los ciudadanos. «Hay una desconexión entre las políticas de Estado y la vida cotidiana de las personas para enfrentar la pandemia. Es fundamental que el Estado vaya a terreno: ir a los barrios, comunidades, y trabaje en junto a estos para buscar estrategias posibles de implementar para la propagación del contagio», advirtió Imilan.

Hasta hoy 11 de junio hay 25.000 casos activos;  154.092 contagiados; y 2.648 personas fallecidas.