“El Problema no es la Falta de Suelo sino su Precio”

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Criticado por permitir los llamados guetos verticales en su comuna y aplaudido por colaborar con modelos de autogestión para viviendas sociales

Sentado en un café en Santiago (su comuna vecina), el alcalde Rodrigo Delgado medita sobre sus 10 años de gestión como edil de una de las comunas más populares de la Región Metropolitana: Estación Central.

Como vicepresidente de la  Amuch (Asociación de Municipalidades de Chile) y la AChM (Asociación Chilena de Municipalidades), este hombre ha tenido que enfrentar diversas problemáticas comunales, como el acceso y construcción de la casa propia.

En esta entrevista, reconoce que el autogestionado movimiento Ukamau hay que imitarlo:Yo puedo tener el mejor terreno, pero si hago un mal proyecto, lo desperdicio. El modelo Ukamau va a ser un espejo para poder definir otros proyectos a futuro”.

¿Cómo ha sido la labor de la municipalidad en la ayuda y cooperación con movimientos como Ukamau?

Cuando salí elegido alcalde, definí que la gente de la comuna que estaba de allegada se quedara acá, porque las experiencias previas que habíamos tenido eran muy malas: la gente estaba consiguiendo vivienda, pero muy lejos del centro, de sus redes, sus escuelas y sus trabajos. Siempre le he dicho a Doris (González, líder del movimiento Ukamau) que ellos fueron visionarios, pero en ese tiempo eran un poco incomprendidos. Ellos querían autogestionarse, querían diseñar, querían espacios comunes y quedar dentro de la comuna. La autogestión era algo que al principio no entendíamos mucho, porque todos los proyectos que habíamos gestionado siempre estuvieron bajo el paraguas municipal. Pero fuimos trabajando y respetándonos los tiempos. Ukamau ha dado una luz de cómo un proyecto se puede autogestionar cuando hay dirigentes que son serios y constantes, porque también hemos tenido experiencias de malos dirigentes en la comuna que han tratado de estafar a familias. Pero cuando hay un método sistemático, disciplina y perseverancia, vemos que todo eso sí valió la pena poder acompañarlo. (Ver entrevista a Doris González aquí)

Hay otras comunas en que están apareciendo movimientos sociales como el de Ukamau. ¿Qué consejo le daría a esas comunas?

Es que nosotros tenemos una configuración comunal bien especial. Es pequeña, de cerca de 20 kilómetros cuadrados, bien apretada en espacio. Eso hace que al día de hoy no tengamos grandes campamentos; los erradicamos en 2013. Hay comunas que tienen más extensiones territoriales en donde las tomas y los campamentos son más comunes. En el pericentro, como es el caso de Ñuñoa, tienen una configuración distinta además de suelo caro. El problema no es la falta de suelo, sino el precio de este.

Como alcalde, ¿qué ha visto de la legislación actual que sea un impedimento para ayudar a las familias a obtener una vivienda?

La legislación se ha acomodado. Prueba de ello es la segmentación de los subsidios que ha ayudado bastante, porque no todas las familias tienen la misma realidad. Aunque esa segmentación hay que ir afinándola porque las familias han cambiado con el tiempo. La realidad siempre va a ser más rápida que el papel. La falta de integración a la hora de buscar terreno a un precio razonable es lo que ha fallado. La última reunión que tuvimos con el ministro (de Vivienda y Urbanismo) se basó en cómo conseguir el paño del terreno bien ubicado para poder dar opciones, porque terrenos mal ubicados hay muchos. Terrenos bien ubicados existen pero a mayor precio y a veces la coordinación del Estado atenta contra eso. Por ejemplo, EFE (Empresa de los Ferrocarriles del Estado) tiene una cantidad de terreno incalculable; terrenos que podrían ser muy buenos para hacer proyectos de distinto tipo de subsidios. También podría explorarse la posibilidad de ceder terrenos municipales o venderlos a bajo costo, como lo hemos hecho. Pero buscar terreno y hacerlo accesible es el gran desafío que tenemos.

¿Es una solución posible ampliar los servicios básicos en las comunas más periféricas para que la gente quiera irse a vivir allí?

Esa es una opción, pero creo que en el pericentro de la Región Metropolitana hay oportunidades muy valiosas de construir viviendas sociales. Uno de los grandes desafíos urbanos que tenemos es que muchas veces la planificación no va de la mano de la inversión. Hoy en día los municipios no tenemos las herramientas para incentivar la inversión en servicios, como sí lo tienen otros gobiernos locales en Latinoamérica y el resto del mundo. Allí un municipio puede incentivar a que llegue a la comuna un rubro determinado. Los servicios hoy en día en Chile los regula, lamentablemente, el mercado.

¿Se refiere a que los municipios podrían tener más autonomía en ese sentido?

El Estado tiene muchas veces la oportunidad de subvencionar y llegar a lugares a los que el mercado no llegaría, como incentivar al mercado para que pueda complementar servicios en zonas desprotegidas es un desafío. A mi me encantaría elegir una calle y hacer un barrio Lastarria por el sector norte de la Alameda y que se instalen los cafés, los restaurantes y los teatros con la mitad del gravamen. El municipio puede intervenir el espacio público para que una calle esté más iluminada y con mayor seguridad, pero nada te asegura que van a llegar los privados que tú quieres que estén. Ojalá el día de mañana los municipios puedan entregar esos incentivos.

¿Usted ha hablado con parlamentarios para cambiar la legislación y lograr mayor autonomía municipal?

En la Amuch (Asociación de Municipalidades de Chile) y la AChM (Asociación Chilena de Municipalidades), de las cuales soy vicepresidente, nos estamos preparando para tener un rol importante en eso. Queremos que la normativa cambie y tener más atribuciones, no exageradas, pero sí para poder definir este tipo de situaciones. También hemos planteado estos temas en la Comisión de Vivenda del Senado, y creo que muy pronto va a llegar la oportunidad de discutir una nueva ley de municipios.

En relación a las edificaciones calificadas por el ex intendente Orrego como guetos verticales, ¿usted los volvería a permitir en la comuna?

No estoy de acuerdo con el concepto de guetos verticales. Si yo tomo la definición de gueto no tiene nada que ver con estas construcciones. Nosotros hicimos una encuesta hace un año y cerca del 75% de las personas que vivían en esos departamentos sentían que su calidad de vida había mejorado. Entonces la palabra gueto no calza, fue un eufemismo más bien publicitario el que buscó el ex intendente.

¿Y cómo se permitió que se construyeran?

Esos edificios no los construyó el municipio. El que otorga ese permiso es el director Obras Municipales y no el alcalde. En ese entonces se dijeron muchas cosas falsas, como que el municipio nunca había hecho nada por regular el espacio territorial. En el año 2008 el municipio presentó un Plan Regulador que predecía todo lo que ocurrió y la Corema (Comisión Regional del Medio Ambiente) de esa época, por motivaciones políticas y saliéndose de sus atribuciones, no quiso aprobarlo. Ese plano fijaba altura, densidad, estacionamientos y todo lo que hoy día se critica. Quienes echaron abajo ese Plan Regulador fueron vecinos de la comuna. En esa época, comenzar un Plano Regulador era mal visto, generaba mucho ruido. Hoy en día no tenerlo es polémico. Y no se saca de un día para otro, sino que toman 5 o 6 años de discusión. Retiramos ese Plan y cuando quisimos reactivarlo la Contraloría nos dijo que teníamos que comenzar desde cero. Eso fue lo que empezamos en el 2013 y 2014. Pero en ese momento empezaron a ingresar proyectos inmobiliarios en una zona desregulada que no fijaba altura ni densidad.

¿Y a usted le parecen buenos esos proyectos en particular?

Si tú me preguntas si eso es lo que quiero para la comuna, por supuesto que no. Pero si el proyecto cumple la norma no tienes nada que hacer. Yo ahora tengo más herramientas. Tengo un plano regulador modificado y salió una circular que también ayuda a no aprobar proyectos. Cuando aparecieron esos planes no había de dónde agarrarnos para decir que no. Y eso es lo que les está pasando a otras comunas como Pedro Aguirre Cerda o Quinta Normal.

¿Qué otras medidas se pueden tomar para que las municipalidades puedan facilitar las viviendas sociales?

Hay temas de legislación y de recursos, pero también de gestión. Ahora estamos analizando un paño en el límite con Santiago que tiene tres dueños: la Universidad de Chile que no puede cederlo gratuitamente y tiene que venderlo; Bienes Nacionales; y EFE que sí pueden cederlo vía decreto. Entonces, según la gestión que  haga voy a pagar solo una parte a la Universidad de Chile, y si logro que los otros órganos lo cedan, voy a pagar un precio bastante bajo para estar cerca del centro. Pero no todos los municipios cuentan con profesionales o tienen EGIS (Entidades de Gestión Inmobiliaria Social) que los asesoren, o capacidad de poder negociar. Me consta que el ministro Monckeberg junto al de Bienes Nacionales están trabajando para realizar un catastro de terrenos. Sin embargo, también hay un tema de proyectos. Yo puedo tener el mejor terreno, pero si hago un mal proyecto, lo desperdicio. El modelo Ukamau, en este caso, va a ser un espejo para poder definir otros proyectos a futuro. Ese es un ejemplo de proyecto que está en el centro de Santiago, que no saturó los espacios, que tiene plazas de encuentro, equipamiento y placas comerciales para autosustentarse.

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