El Triunfo de Mario González

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on linkedin

Poco antes de la 1 de la tarde del viernes 3 de marzo, Mario González puso fin a 38 días de huelga de hambre. Con 20 kilos menos y en silla de ruedas, el administrador público de San Fernando abandonaba a esa hora el Palacio de La Moneda junto a su familia y otros huelguistas de hambre que también dejaban el ayuno.

La sensación era de triunfo: ese día, y tras una reunión con la ministra Secretaria General de Gobierno, Paula Narváez y el ministro secretario General de la Presidencia, Gabriel de la Fuente, lograron que el gobierno de Michelle Bachelet apoyara la inclusión de una indicación al proyecto de Ley de Salud Mental relacionada con la adicción a las drogas.

Una pesadilla que miles de familias enfrentan en la más completa soledad. Así fue en el caso de la familia de Mario, que ha vivido un infierno porque uno de sus hijos es adicto a la pasta base, y aunque contaban con los recursos necesarios, la falta de legislación para casos como este los dejó amarrados de manos y expuestos a situaciones límites.

Por eso celebran como un triunfo el haber logrado que este martes el gobierno ingrese al Parlamento la indicación que busca tratar la adicción a las drogas como una enfermedad y que obligaría a personas con esta condición, a ser internados para un tratamiento, si su familia y un psiquiatra lo solicitan.

No fue fácil. Fue un largo camino liderado por González, su familia y otras personas que se fueron sumando a la cruzada que hoy lo tiene a una dieta a base de sopas y papillas pero lleno de orgullo. “Es una primera victoria de muchas que tienen que venir”, asegura.

Como primer paso quieren impulsar la Agrupación de Familiares Angustiados (AFA) en varias regiones “y conformarnos como una Fundación, que tiene que ver con la familia, no con el enfermo, sino con la contención hacia familias que quedan muy afectadas por convivir con un adicto.

De hecho los miembros de AFA elaboraron la indicación que será revisada en el Congreso y luego el senador Juan Pablo Letelier la pulió en los aspectos legislativos.

¿Cómo lograron llegar a La Moneda?

Hubo algunas gestiones que hizo el senador Juan Pablo Letelier (PS).

¿Cómo lograron que el mundo político los escuchara?

Se acercaron después de que inicié la huelga de hambre. Pero para que pasara algo tuvo que haber medidas de fuerza: la huelga de hambre es una de ellas.

¿Además de Letelier quién más te contactó?

El diputado Juan Luis Castro, Cosme Mellado , Alejandra Sepúlveda. También hubo mensajes de parlamentarios de la UDI.

¿Cómo evalúas lo logrado?

Es una buena noticia. Esto lo inicié desde el punto de vista personal y después fue tomando fuerza una mirada más nacional. Incluso hubo otros seis huelguistas. Yo sabía que iba a tomar revuelo, pero tomó más del que esperaba: constituimos una agrupación y ahora queremos transformarla en fundación. Y es que todos los días nos llegan mensajes y llamados buscando ayuda y guía para saber cómo enfrentar la adicción de hermanos, hijos, o amigos.

¿Cuáles son los próximos pasos?

Participar en las comisiones en el Senado y Cámara, nos van a citar. Ahora estamos en una etapa de recabar antecedentes de caso emblemáticos de cómo se ha visto sacudida  la familia, reunirnos con psiquiatras y psicólogos e informarnos de otras leyes de salud mental en otros países, para ver cómo funcionan y a qué aspiran.

¿Y fuera del Congreso?

Ahora viene la movilización social que tiene que ver con cómo ponemos el tema en regiones. Y una  gran marcha en Santiago. En estos días decidiremos el cronograma.

Scroll to top

Contáctanos

Envíanos tus consultas o comentarios

Estamos en:

Victorino Lastarria 90
Santiago de Chile

Suscríbete y recibe nuestro Newsletter