Estación Central en cuarentena: el hacinamiento como factor de doble filo

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El martes 28 de abril, la Subsecretaría de Salud Pública, Paula Daza, dio a conocer un nuevo balance sobre la situación la Covid-19 en nuestro país, además de informar nuevas decisiones respecto a las medidas de confinamiento, como cuarentenas o cordones sanitarios en distintas comunas del país.

En este sentido, se anunció cuarentena total por siete días para Estación Central, con base en el último informe epidemiológico. La comuna, con una población de 206.792 habitantes, ha tenido 341 casos confirmados y 177 activos, para una tasa de incidencia acumulada de 164,9. 

Sobre los focos de riesgo de propagación del virus, el alcalde Rodrigo Delgado informó al noticiario central de Canal 13 que están en alrededor de 150 propiedades. El gobernador local, además, solicitó que a los criterios sobre los cuales se deciden las cuarentenas, se incorporen variables como las viviendas irregulares y galpones que han sido utilizadas como viviendas.r. “Son laberintos internos con poca ventilación, donde 30 o 40 familias comparten 3 baños. Esto genera condiciones que son potencialmente riesgosas”, manifestó Delgado. 

En esta línea, el alcalde detalló que dos tercios de los contagios ocurrieron en viviendas comunitarias, y el factor clave fue el hacinamiento. Esta situación tiene un problema estructural que tiene que ver con el déficit habitacional, como lo ha señalado en varias oportunidades los miembros de nuestra Alianza Editorial de Ciudad y Territorio, así como el presidente del CNDU, Sergio Baeriswyl, en declaraciones a Base Pública.

¿Cuál es el origen de los cités y los edificios en altura?

Un cité es definido como «un conjunto de viviendas, generalmente de edificación continua, que enfrenta un espacio común, privado, que tiene relación con la vía pública a través de uno o varios accesos”, como se cita a Oscar Ortega en la Revista de Urbanismo de la Universidad de Chile. Tales edificaciones fueron construidas principalmente para ser usadas por la clase obrera.

 

 

Los cités y las torres de alta densidad o “guetos verticales” tienen un origen histórico distinto pero un destino común, porque en ambos casos han terminado siendo viviendas de tamaño insuficiente para una familia promedio. Las primeras viviendas son producto del Estado Social que buscó mejorar la calidad de vida de los obreros, las segundas son propias del Estado Subsidiario. “Los primeros fueron construidos entre 1906 y 1930 para ofrecer viviendas económicas pero higiénicas a familias de obreros, mientras que las torres fueron levantadas a comienzos del Siglo XXI para ofrecer viviendas pequeñas pero bien localizadas a compradores con capacidad de endeudamiento” señala Boris Cofré, investigador de Fundación Feman

Otro dato de interés es que las torres tienen mayores niveles de hacinamiento que los cités debido, según señala el investigador a que no ha regido una planificación propia. “Esta comuna no tiene un Plan Regulador Comunal, lo cual hace que tenga que regirse por el Plan Regulador Intercomunal, el Plan Regulador Metropolitano de Santiago y la Ley General de Urbanismo y Construcciones”, precisó. 

 

¿Cómo es la distribución de los hogares en dicha comuna?

“De acuerdo a datos microcensales de 2017 del INE, el 11% de la población que componen estas manzanas son adultos de más de 65 años, y por su parte, más del 15% lo constituyen migrantes”, explica Cofré  sobre la composición de Estación Central. 

*Mapa de Fundación Feman

Para Boris Cofré, la cuarentena en Estación Central ha puesto en la palestra pública los datos de la vivienda en dicha comuna. “Según la CASEN, los niveles de hacinamiento han aumentado de forma acelerada, pasando de un 3% a un 12% en los últimos 7 años. Según el Censo de 2017, existen 5.186 viviendas con hacinamiento medio y crítico, representando un 11,8% del total de las viviendas de la comuna”, citó.

¿Qué debemos aprender tras la pandemia del Covid-19?

Para el investigador de Feman, es urgente, modificar la política habitacional urbana. “Los cités deben ser declarados patrimonio, protegidos y regenerados, mientras que las torres -de alta densidad- deben ser reformuladas en el marco de una reforma urbana general”.  

Cofré cree fundamental que el derecho a la vivienda digna esté contemplado en la Constitución de Chile, como el espacio necesario para el desarrollo de la vida familiar. “Las casas, barrios y ciudades, deben ser construcciones con estándares modernos y humanos, capaces de proteger a sus habitantes de amenazas como estas enfermedades altamente contagiosas”, concluyó.

  

 

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