“La Inversión en Ciencia y Tecnología es Patética”

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De cara al nuevo Ministerio de Ciencia

En la comodidad de su escritorio y con total tranquilidad, a pesar de no ser un tema para nada fácil y que tiene a varios atentos por la implementación del nuevo Ministerio, nos recibió en su oficina Soledad Quiroz, jefa de carrera de Biotecnología UST Santiago, ubicada en pleno centro de la capital.

En una conversación que se dio de manera amena y llena de locuacidad con la autora del libro Ciencia: el pilar ignorado en el desarrollo de Chile (RIL Editores, 2016), la experta señala que “en conocimiento siempre se gana” aunque la hipotesis resulte ser falsa, y que los científicos no saben cómo ser empresarios, pero necesitan trabajar con ellos.

 

¿Cuál es el objetivo de la investigación para los científicos?, ¿es por amor a la ciencia o para buscar soluciones a los problemas que enfrenta la sociedad?

Hay muchos que necesitan ver un impacto del conocimiento que están generando, de las actividades que realizan, y quieren hacerlo a través de la docencia, de la vinculación con el medio, y de productos o servicios que lanzan al mercado. Hay otros que simplemente están en búsqueda del conocimiento, el que al ser parte de la comunidad científica, de alguna forma llega a la sociedad.

Todos los proyectos y todas las universidades requieren que los científicos no solo hagamos clases, sino que también realicemos actividades de vinculación. El proyecto “Mil científicos, mil aulas” tiene varios años y ya son como cinco mil que salen a hacer clases en colegios. Así también hay un montón de otras iniciativas y fundaciones que se han creado con el fin de divulgar y de acercar la ciencia a las personas. Tiene que haber un interés de parte de la sociedad, si tú no crees que la información que te vamos a dar es útil, entonces hay una barrera que nos impide comunicarnos.

 

¿Qué piensas de que existan investigaciones que sean más rentables que otras en el mercado?

No podemos confundir a las universidades con empresas. Las universidades tienen la misión de crear conocimiento, y si de ese conocimiento salen productos o servicios útiles, fantástico. Pero las universidades no son, ni van a ser empresas, por lo tanto, no se puede medir a la universidad y a los que trabajamos en las ellas como si fuera en una empresa. La ciencia se basa en el método científico, y al iniciarlo uno propone una hipótesis. Si la hipótesis es falsa, para nosotros es igualmente valioso saber que la hipótesis no es verdadera. En cambio, si tú estás en una empresa, tú propones un negocio, si el negocio funciona está todo bien, si el negocio no funciona está todo mal, y esa es una tremenda diferencia. En conocimiento siempre se gana, incluso cuando nos dice “no, esto no es así”, eso también es información valiosa. Los científicos no estamos en contra de que haya ganancias materiales y económicas, y pueden haber otros tipos de ganancias sociales, conductuales, y de vivir mejor como sociedad. Nosotros no somos empresarios, no queremos ser empresarios, no sabemos cómo ser empresarios pero, podemos trabajar con empresarios, y creo que eso es necesario.

 

Eres contraria al artículo 9. ¿Crees que es mejor derogarlo y generar una nueva ley de transferencia tecnológica?

Creo que el artículo 9, tal como está, puede ser contradictorio con otros aspectos de la misma ley (21.105 que crea el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación), y va a depender mucho de cómo se interprete. Lo que yo dije antes de que se aprobara, fue que ese artículo no pertenecía a esa ley, porque para mí no tiene nada que ver con la estructura organizativa del Ministerio de Ciencias. Sin embargo, se incluyó y generó una tremenda controversia.

 

¿Qué piensas del 5% de royalty que sale en el artículo 9?

Creo que es un concepto mal aplicado. Son 5% (de royalty que va) a la investigación básica, y la investigación básica lo que genera es conocimiento tan puro que está lejos de ser patentado o incluso de ser convertido en un producto. Entonces, en la escasa probabilidad de que saliera la patente de un Fondecyt, ¿por qué el Estado va a querer un 5%? El Estado gana mucho más si se genera una invención que produce empleo, empresas y movimiento económico. No tiene sentido, no le veo la racionalidad, no lo comprendo.

 

¿Cuándo identificas que un desarrollo de ciencia o tecnología debe ser patentado o no?, ¿qué variables deben conjugarse?

Patentar es una de las formas de proteger y desarrollar una idea. Hay muchas empresas que no patentan sino que siguen con un secreto industrial, por ejemplo. Incluso la vereda opuesta, en informática, se usa mucho que prefieren abrir los códigos, y al abrir los códigos y dejarlos disponibles completamente fomentan el uso de los dispositivos que están vendiendo. Patentar requiere que los científicos tengamos interacción, asesoría, no es nuestra principal misión, y nos falta mucho para entenderlo.

 

Entonces, ¿cómo financiamos la ciencia y la tecnología en Chile?

Más o menos un 70% de los dineros que se utilizan para hacer ciencia y tecnología vienen del Estado. Eso como porcentaje es muy alto. Las empresas deberían hacerse cargo del 70% de la inversión. Por otro lado, el porcentaje del PIB que dedicamos a la ciencia y tecnología es patético, no hay otra palabra, estamos bajo el promedio de Latinoamérica y el Caribe, no es que seamos solo los últimos de la OCDE, no sé si existe otro indicador en el que Chile esté más bajo. Eso tiene la desventaja de que tenemos a las personas más inteligentes, más estudiosas, más brillantes, con más ganas de comprender el mundo y generar impactos importantes con nuevas formas de hacer las cosas, más eficientes, más rápidas, más baratas, y no le damos recursos para trabajar.

 

¿Es necesario seguir esforzándose y especializándose?

Si yo le digo a mi hija, esfuérzate, sácate buenas notas en el colegio y en la universidad, para que después hagas un doctorado y te mueras de hambre y no tengas trabajo. Es un contrasentido. En Europa, en las ciencias biológicas, hay muy pocos puestos siendo creados pero, en el área de la informática, de análisis de datos, hay cada día más puestos de trabajo y cupos abriéndose. El aumento en la regulación en el área ambiental hace que haya más espacios de trabajo para gente con más preparación, pero no veo espacios en las empresas para ir pagando ese conocimiento adicional, se les está pagando más a la gente de ventas que a las generan mejores proyectos más eficientes.

Pero primero tenemos que mejorar la educación, no es posible que tengamos gente que se gradúa del colegio sin entender lo que lee, y segundo, tenemos que mejorar los trabajos, se está pagando muy poco para hacer los trabajos que hacemos.

 

¿Cuál es la importancia de la academia en este asunto? ¿es vital? ¿por qué?

Cuando transfieres tecnología hay mucho conocimiento, know-how que tú no puedes traspasar con un libro o con un manual. Y a las personas que no han pasado por un entrenamiento previo, prácticamente es imposible que lo entiendan. Entonces, si la gente no entiende lo que lee y tú después le pasas un manual para que opere un computador, o sea, no llegas a ninguna parte, la academia tiene ese rol.
Nosotros nos entrenamos, aprendemos lo que más podemos en un área específica, entonces, cuando alguien sale con una nueva teoría sobre el universo, si tú tienes suficientes bases teóricas para entenderlo, lo puedes aplicar mucho más rápido, y absorberlo más rápido, y pasarlo a aplicaciones más rápido.

 

¿Qué esperas del futuro Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación?

Que haya un responsable, un grupo de personas responsables, a las que les podamos preguntar por qué hay científicos que están obligados a estar en Chile y no tienen un trabajo en el que puedan demostrar sus capacidades y puedan aportar de verdad al país. Así como el 2008 se crearon las Becas Chile y nadie se ha preguntado por qué están volviendo personas sin trabajo, espero que alguien se pueda hacer responsable y que podamos interpelar, y que podamos trabajar para que la ciencia realmente la podamos desarrollar de manera productiva.

Además, ¿quién nos va a ayudar a hacer una conexión con las empresas? Queremos hacerlo pero no sabemos cómo, no tenemos las redes, no hay estructuras que nos permitan conectarnos apropiadamente con las empresas. ¿Por qué solo hay algunas universidades con las que el Estado conversa? Tenemos que pensar un poco más estratégicamente, hay decisiones que vamos a tomar ahora y que van a estar en 20 años más.

 

Para ti, ¿cuál sería el ministro ideal?, ¿un experto?, ¿un gran lobista?, ¿alguien que convoque y atraiga dinero?

Es una pregunta muy difícil de hacer, porque sería súper bonito que fuera un científico reconocido el que tomara el control del Ministerio. Creo que un investigador conoce mucho mejor el detalle de las dificultades que sufrimos y podría ser más receptivo a nuestras necesidades, pero esa persona probablemente se va a sentir muy incómoda en el ambiente político.

Yo no estaba de acuerdo con que necesitábamos un ministerio, me fui convenciendo al conversar con personas que se han metido en el tema de la política científica, y espero que así como se habla mucho ahora de las políticas públicas basadas en evidencia, también vayamos desarrollando un grupo de personas que se especialice en política científica, en gente que tenga esta combinación de entender cómo funciona el Estado pero que también entienda cómo funciona la ciencia y la investigación, que nos pueda entender.

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