Por más de dos décadas las treinta comunidades mapuche de Boyeco asentadas alrededor del basural más grande de la Araucanía, han tenido que convivir con enfermedades y la contaminación producida por los más de 3 millones de toneladas acumulada en territorio ancestral. La unión de las comunidades fue clave para lograr que el vertedero cesara sus funciones en diciembre de 2016. Hoy los comuneros exigen que las instituciones se hagan cargo de la contaminación del agua y el daño a su desarrollo cultural y económico.
Scroll to top

Contáctanos

Envíanos tus consultas o comentarios

Estamos en:

Victorino Lastarria 90
Santiago de Chile

Suscríbete y recibe nuestro Newsletter